0

La felicidad tiene nombre de mujer

Soy un tipo bastante feliz. No puedo quejarme de gran cosa. Y hay cosas que me gustan más, otras que menos… Como cualquiera, vamos. Pero lo que nunca pensé a mi tierna edad es que la felicidad tuviera nombre de mujer… “María”.

Ya puedo tener hambre, sueño, estar harto del coche o de una espera en cualquier sitio… Ya puedo estar enfurruñado por lo que sea, que hay una cosa que me alegra siempre: las galletas maría. Siempre suele pasar igual… No cojo el sueño en el coche, falta un rato para comer pero aún no estamos en casa o donde sea que me vayan a dar de comer, estamos en algún sitio y yo me torro…

Y de repente veo la cara sonriente de mamá, se quita el bolso, lo abre y busca dentro y ahí está; saca de su interior el paquete de galletas y coge una. Me la enseña y automáticamente desaparecen mis problemas. Es una pasada. La mueve un poco y yo muevo las manos, la sigo con la mirada, hasta que por fin me la pone al alcance y la cojo con una mano. Luego la agarro con las dos manos a la vez y la miro bien por los dos lados… ¡Si, si! ¡Es una galleta maría!! Es mi momento máximo de felicidad. Empiezo a mordisquearla y saborearla… No creo que haya nada mejor en la vida.

2015/01/img_2929.jpg

0

Mousse de chocolate

Esta receta es con la que se triunfa en esas ocasiones en las que quieres que tus invitados disfruten tanto tanto como para olvidar si en el resto de la cena has tenido algún fallo… O para remediar si ha habido poca comida (porque llena muchísimo). El otro día la hice en casa de unos amigos únicos y ahora la pongo aquí para que esté al alcance de todos. Allá va. Que la disfrutéis.

(para 4/5 personas según cantidad. Si se quiere más, se multiplica proporcionalmente los ingredientes)

Ingredientes:

-5 huevos
-250gr de chocolate fondant/ negro/ para postres (para haceros una idea, es lo mismo que una tableta de las normales… Mi recomendación es Nestlé Postres o de la marca hacendado en Mercadona)
-4 Cucharadas soperas de azúcar

Receta

Separar las claras de las yemas de los huevos. Dejar las yemas en una taza.
Batir las claras hasta punto de nieve (cuando queda completamente blanco y no se vuelca)
-Añadir el azúcar y batir de nuevo
Derretir el chocolate (preferiblemente en el fuego, a baño maría, si no, al fuego, como última opción en el microondas)
-Añadir a lo que hemos batido el chocolate. Batir de nuevo.
Añadir las yemas y batir (Mi truco para aprovechar el chocolate el máximo, una vez se echa el chocolate a la mezcla, se añaden las yemas a ese cazo y se remueve para “arrastrar” lo que quede)
-Una vez queda la mezcla uniforme, se echa en cuencos o tazas y se deja enfriar (una hora y media mínimo, pero si no, hasta que quede como mousse… que no se vuelque)
-Se puede decorar cada taza con: chocolate rallado, colacao, fideos de chocolate o de colores, fresas…